Rosquillas de Calabria
Ingredientes:
- 450 gramos de harina.
- 50 gramos de miel Reina Sofía.
- 2 huevos.
- 15 gramos de levadura de cerveza.
- 3 cucharadas de aceite de oliva.
- Sal a gusto.
Preparación:
Verter en un recipiente, 50 gramos de harina, desmenuzar en el centro la levadura y trabajarla, añadiendo uno poco de agua templada en la cantidad necesaria para obtener una masa más bien blanda. Cubrir con un paño y dejar que fermente en un lugar templado hasta que haya doblado su volúmen (1 hora aproximadamente).
Verter sobre una superficie de trabajo 350 gramos de harina, añadir una pizca de sal, dos cucharadas de aceite, los huevos, la miel, la masa fermentada y amasar todo, añadiendo si fuese necesario, unas cucharadas de leche templada.
Trabajar la masa enérgicamente durante unos minutos, dividiéndola en trocitos del tamaño de un huevo. Estirar sobre la superficie del trabajo enharinada con la harina restante, formando unos cilindros del grosor de un lápiz, cortarlos unos 10 centímetros y unir los dos extremos, formando unas rosquillas. Colocarlas sobre una bandeja enharinada y cubrir con un paño. Dejar que fermenten en un lugar templado durante unas 4 horas aproximadamente.
Poner al fuego una olla grande con agua sin sal y dejar que hierva. Untar con el aceite restante una placa de horno. Introducir una a una las rosquillas en el agua hirviendo, y en cuanto suban a la superficie, retirarlas con una espumadera, escurrirlas y colocarlas sobre la placa. Introducir la placa en un horno previamente calentado (180ºC) durante 15-20 minutos o hasta que hayan tomado un bonito color dorado. Retirarlas del horno y dejar enfriar antes de servir.